viernes, 22 de abril de 2011

La Almohada




Alegre vida he vivido

en mi juventud lejana,

todo se hacia posible

y de todo disfrutaba.



Todo soñando ocurría

y todo se realizaba,

-aunque fuera un imposible-

cuando mi mente soñaba.



Qué buenas noches pasé

creyendo que te abrazaba

sufriendo al amanecer

que tan solo era la almohada.



Sueños de alegría y dicha

de pasiones aceptadas,

de besos y de caricias

aunque fuese con la almohada.



 Han pasado ya unos años

-treinta y tantos, no son nada-

ya no te sueño de noche

porque ya eres tu mi almohada.



 Mil años aún preciso

para decirle a la almohada,

que ya no tendrá mis besos

estando al lado tu cara.

 

Emilio. 11/05/2002



No hay comentarios: